martes, 18 de marzo de 2014

La NASA detecta las ondas gravitacionales producidas durante la inflación del universo

Durante el día de ayer astrónomos de la nasa anunciaron que habían conseguido las primeras evidencias directas de las ondas gravitacionales primordiales producidas en unas de las primeras etapas del universo, la fase inflacionaria, durante el cual el universo se expandió de forma exponencial.

La inflación fue por primera vez propuesta por el físico y cosmólogo estadounidense Alan Guth en 1981 y consiste en un conjunto de propuestas en el marco de la física teórica para explicar la expansión ultrarapida del universo durante sus instantes iniciales. Durante esta fase del universo, la distancia entre dos observadores fijos se incrementa exponencialmente debido a la extraordinaria expansión del universo. El universo paso de tener el tamaño de un átomo a ser como un balón de fútbol en tan solo un segundo. Esta teoría resuelve el problema del horizonte, que consiste en que si el universo se hubiera expandido de forma gravitacional, dominada únicamente por la materia y la radiación, el universo primigenio se habría expandido mucho más rápidamente y no habría tenido el universo el tiempo suficiente para homogeneizarse porque nunca habrían estado en contacto causal con otras partes del universo. El campo hipotético que se piensa que es responsable de la inflación es llamada inflatón. Durante esta etapa el universo produjo ondas gravitacionales, fluctuaciones del espacio-tiempo que se propagan como las ondas a la velocidad de la luz.

Ondas gravitacionales obtenidas por el centro de astrofísica Harvard-Smithsonian


Pues bien, lo que ha anunciado la nasa estos días es la detección directa de estas ondas gravitacionales. Este descubrimiento ha sido posible gracias a los detectores de alta tecnología desarrollados por la Nasa que han observado la radiación de fondo del universo y que son capaces de amplificar enormemente las fluctuaciones cuánticas producidas durante la inflación. Están ondas están caracterizadas por un patrón de polarización especial llamado B-mode, lo que ha permitido detectarlas.